26/10/2015

Nace la primera asociación de pacientes afectados por falsos "fisios"

El Consejo General de Colegios de Fisioterapia constata que cada vez hay más personas afectadas por malas prácticas.
Un grupo de personas afectadas por lesiones provocadas por la falta de profesionalidad de algunas personas relacionadas con la fisioterapia ha puesto en marcha una asociación bajo el nombre de AFOQ (Afectados por Fisioterapia, Osteopatía y Quiropráctica) para intentar poner de manifiesto “la falta de profesionalidad” y denuciar “la mala praxis e intrusismo profesional” en estos ámbitos.
AFOQ nace por el impulso de Marisol Solín y un grupo de colaboradores, algunos de ellos, gravemente afectados por estas malas prácticas. De hecho, Solín padece desde hace 16 años una lesión provocada por la “falta de profesionalidad de un fisioterapeuta no colegiado”, que le ha generado una discapacidad de un 77%, según denuncia en declaraciones a Servimedia.
Según explican, quieren luchar contra el intrusismo en estos sectores “que provoca muchos males a pacientes y personas confiadas”, especialmente en los casos de no titulados que se hacen pasar por tales, así como en relación con “personas que aprenden cuatro cosas y se ponen a tratar a pacientes, que no son profesionales de la salud ni aparecen como tales en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias”.
Por otra parte, tal y como consta en la página web de la asociación 'www.afoq.es', se trata de la primera asociación que pretende colaborar y asesorar a los pacientes afectados por “el instrusismo profesional” en estas especialidades medico-sanitarias.
Además, tratan de que los servicios de fisioterapia, osteopatía y quiropráctica sean realizados por profesionales debidamente cualificados, por lo que denunciarán el intrusismo con campañas de divulgación, para lo que esperan contar con los colegios profesionales.
APOYO DE LOS FISIOTERAPEUTAS
El presidente del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (Cgcfe), Miguel Villafaina, señaló que “los fisioterapeutas mostramos nuestra solidaridad con las personas afectadas por el intrusismo en nuestra disciplina sanitaria y aplaudimos la creación de esta asociación, con la cual colaboraremos para divulgar el riesgo que supone que personas sin cualificación sanitaria ni profesional ejerzan intrusismo y actividades propias de la Fisioterapia, como osteopatía, quiropráctica, drenaje linfático, entre otros”.
“En España”, añadió Villafaina, “osteopatía, quiropráctica y otras terapias manuales se contemplan como conocimientos propios de la Fisioterapia, y la formación para ejercerlas ante los ciudadanos solo puede impartirse en las facultades del grado de Fisioterapia o curso de posgrados para fisioterapeutas en academias reconocidas y, por tanto, solo pueden ser practicadas por fisioterapeutas colegiados”.
Villafaina advirtió que “aunque exista otro tipo de formación académica, regulada bajo el artículo constitucional de libertad de enseñanza para quiroprácticos, osteópatas, quiromasajistas, naturópatas o cualquier otra denominación, es importante recalcar que no se trata de enseñanza oficial y, por ello, carece de cualquier posibilidad de habilitación profesional sanitaria para tratar a personas enfermas”.
Asimismo, el presidente del Cgcfe recalcó que “los fisioterapeutas constatamos un aumento del número de personas que han visto agravarse sus dolencias y lesiones por ponerse en manos de estas personas, a las que acuden creyéndose que son profesionales sanitarios autorizados para practicar tratamientos fisioterapéuticos, cuando la realidad es que cometen un acto de intrusismo respecto a la titulación de Fisioterapia”.
“Desgraciadamente, hemos constatado casos de personas que han acudido a estas personas creyendo que eran fisioterapeutas colegiados sin serlo y que han sufrido gravísimas lesiones entre las que hay denunciadas, incluso, casos de tetraplejias y afasias”, puntualizó Solín.
“Por seguridad y para evitar problemas”, añadió la presidenta de AFOQ, “es preciso no fiarse de apariencias o cuadros colgados de cursos y comparecencias que dan sensación de títulos oficiales y no tener reparo en preguntar y, con ello, garantizarnos que nos ponemos en manos de una persona con el título oficial de fisioterapeuta y que, además, está colegiada, ya que solo así estamos seguros de estar ante un profesional sanitario con conocimientos y responsabilidad civil”.
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